La Teoría del Universo Programado obedece a la obsevación de los hechos que suceden en nuestra realidad.
Estos hechos determinan una conexión entre ellos, directa e indirectamente, y una consecuencia en nuevos hechos dando una continuidad en la dinámica del universo.
Si bien las leyes físicas de la mecánica clásica justifican el "Determinismo", las leyes de la física cuántica parecen desvirtuar ese concepto.
Pero la Ley del Universo Programado de Pardo no puede ser negada por la física clásica, ni por la física cuántica, ya que esta última es incapaz de determinar el comportamiento de las partículas subatómicas.
Las llamadas partículas subatómicas también obedecen a un programa, pues de no existir, el resultado sería el caos sistemático y permanente sin posibilidad de construir sistemas ordenados.
Por esta última razón, esta teoría pasa a ser una ley ya que se cumple en todos los órdenes, desde lo macroscópico hasta lo microscópico, extendiéndose aún a lo subatómico.
Toda la Física y la Química tiene sus leyes. La química inorganica indudablemente corresponde a un programa genético, y así en todo el desarrollo del universo.
"La ley del Universo Programado de Pardo" es la ley de leyes porque en ella están contenidas todas las leyes de nuestra realidad.
